El Secreto de los Grandes Atletas

Sin dejar lugar a cuestionamientos, el poder es una de las habilidades y fortalezas más deseadas dentro del mundo de los deportes. El poder se desarrolla tanto natural como artificialmente y si estas dos formas se complementan, las posibilidades de un atleta de convertirse en una fuerza a la cual temer se disparan exponencialmente.

Pero la pregunta persiste ¿poder o eficiencia? Si, el poder facilita las cosas, los entrenamientos y el desempeño en competencia, pero la eficiencia nos da durabilidad y longevidad dentro del desarrollo de nuestra actividad física, ejercer “control” sobre este poder para no consumirlo en los primeros segundos o minutos de la prueba, y que al contrario vaya en un constante aumento y mayor duración en  desempeño a tope físico es lo que realmente se busca.

Es mi opinión que la conjunción de estas dos cualidades es la mejor opción a la que podemos aspirar, y que un atleta eficiente es capaz de desempeñarse a la par de uno con alto poder. En general, es cuando nos movemos a desempeños específicos cuando la diferencia se puede notar, aún así la totalidad del desempeño es mejor que la particularidad.

Velocidad contra precisión

Otro de los grandes debates que existe en este mundo del “entrenamiento funcional” es ¿en qué situaciones es mejor ser rápido y en cuáles es mejor ser preciso? Y podríamos responder con un sencillo ¿es necesario? Así es, es necesario siempre hacer todo al 100% de tu capacidad, o podemos racionar este 100% a lo largo de una planeación. Muchos atletas hablan de ese “lugar oscuro” al que se tiene que ir cuando se quiere ser el mejor, donde no sólo debes entrenar la mente pero también el cuerpo, para ser capaz de soportar esa demanda, donde la razón, dolor, miedos y el cansancio simplemente no existen, sólo existe el resultado. Es cuando es “necesario” que la forma deja de importar, donde sacrificas movimiento y eficiencia por velocidad, donde estas apostando el físico por lograr un objetivo.

¿Es aconsejable llegar a este lugar durante entrenamiento? no, este lugar sólo debe dejarse para momentos excepcionales. Si es necesario probar la profundidad de estas “aguas de negra naturaleza” pero no es necesario nadar en ellas a cada oportunidad que tengas, eso déjalo como un último recurso y cuando todo esté en la línea.

Es por eso que la conjunción de ambas son el arma perfecta, ser veloz y preciso a la vez es una muy rara y excéntrica combinación que sólo pocos han llegado a tener, siempre es necesario aspirar a lograr la “perfección” aunque esta sea un estándar utópico que debe ser sólo una meta aspiracional debido a que siempre se podrá seguir evolucionando. El día que esto deje ser una verdad, dejaremos de crecer como seres humanos y como especie.

Genética contra constancia

Y con esto llegamos a la gran polémica que existe hoy en día ¿puede la genética vencer al trabajo duro? y esta respuesta sólo puede ser cierta si la genética tiene ética de trabajo,  ya que si esto sucede no existe entrenamiento que venza a estos atletas, personas que no sólo fueron dotadas con las facultades para convertirse en leyendas, sino que han sabido aprovechar estas facultades y explotarlas al máximo, es cuando vemos récords mundiales que toman décadas en vencerse, logros deportivos increíbles que creemos jamás serán superados, pero esto a su vez se convierte en una falacia  en sí misma, debido a la metodología con la que se entrena día a día.

A cada momento se hacen nuevos descubrimientos en metodología, sistematización y procedimientos de entrenamiento, se trabaja a velocidades vertiginosas cuando vemos grandes estrellas a los 20 años de edad en diferentes deportes, el aprendizaje de la técnica va mejorando con cada generación, cada vez se enseña mejor y más rápido, y esto potencializa de manera definitiva el desarrollo de un atleta.

No olvidemos la introducción de la ciencia y la tecnología en la mejora del atleta moderno, mediciones, rangos, química, biomecánica, aspectos que son medidos cada vez con mayor precisión y que buscan desenmarañar el verdadero potencial físico que el ser humano posee.

Al final del día, lo que todo atleta busca es abrir esa puerta al máximo nivel de sus capacidades físicas. Algunos lo logran con trabajo duro y constante y otros nacieron con los dones para alcanzar sus objetivos, pero aun así  la constancia, el sacrificio, la visualización constante de tus objetivos son lo que te mantendrán en el camino hacia lograrlos.

Así que, ¿para ustedes qué es mejor, poder vs eficiencia, o velocidad vs precisión? y ¿cuándo debes sacrificar una para aumentar la otra?

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