Las cuatro cosas que no has de olvidar para ponerte bien el casco

Llevar un casco mal ajustado puede generar incomodidad y, sobre todo, puede hacer que no sea tan seguro en caso de caída. Ya puedes teber el mejor casco del mercado que si no está bien ajustado a tu medida, probablemente no va a cumplir su misión en tema de seguridad, además de que puede generar molestias. El casco ha de calzarnos como un guante.
Posición correcta Lo primero es colocarte el casco bien, que no quede caído ni hacia delante ni hacia atrás, ni inclinado hacia los lados. Una referencia correcta es que la parte delantera quede justo en la mitad de la frente. Este punto es muy importante: llevarlo hacia delante como un sombrero vaquero o hacia atrás como una gorra de rapero resultará inseguro, a la par que gracioso para tus compañeros de salidas.
Ajuste de sistema de retención Si el sistema de retención tiene ajuste de altura sitúalo en la nuca (justo donde empieza el cuello) y ciérralo hasta que lo notes firme en el perímetro de la cabeza. Ya tenemos el casco centrado y fijado.
Ajuste de las hebillas Las hebillas deben quedar ligeramente por debajo de los lóbulos de las orejas; desliza las cintas por ellas hasta conseguirlo. Es muy importante también que ambas correas (la delantera y trasera) queden compensadas por igual, para asegurarnos que una no estira más que la otra desequilibrando la posición del casco.
Tensión justa Ten en cuenta que en la posición sobre la bici el cuello se inclina hacia atrás y la correa queda más holgada que en posición normal, así que aprieta las cintas lo suficiente para que en esa posición no quede colgando. Corta la cinta sobrante y quema los bordes con un mechero para que no se deshilachen.

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